Dentro del comportamiento humano existen reacciones a las diversas situaciones a las que estamos expuestos, una de estas respuestas es el miedo y se trata del resultado de la comunicación de dos partes del cerebro del ser humano.

Una de estas partes es el denominado neocórtex que descodifica y regula emociones; la otra parte es el llamado cerebro emocional, el Sistema Límbico, el encargado de las reacciones emocionales (si ya viste la película “Inside Out” y recuerdas como usan la mesa de control en el Cuartel General, entonces ya tienes la noción de cómo funciona).

En cuanto nuestro cerebro identifica un estímulo o situación de peligro, el sistema límbico reacciona generando un estado de alerta, el miedo, mientras que la Corteza Cerebral toma la información del peligro, analiza cómo evitarlo o superarlo y manda la señal para que nuestro cuerpo reaccione regulando las emociones.

De esta forma, ese intercambio de información permite que seamos capaces de controlar el temor, encontrando la respuesta para adaptarnos, sobrellevar o evitar la(s) situación(es) que lo provocan.

El miedo como comportamiento humano, incluye sentimientos como el nerviosismo, temor, evitación del estímulo que lo produce, incremento de la frecuencia cardíaca y/o respiratoria; esto produce una mayor energía en el cuerpo y acciones de precaución ante el peligro que se percibe.

Es decir, el miedo es una capacidad de adaptación y supervivencia, gracias a él podemos aprender a mantener la calma, ser asertivos y superar crisis. Si una persona no logra superar el sobresalto en alguna situación, la experiencia se torna una verdadera pesadilla, provocando problemas como lo son las fobias.

Pero no todo es malo con las fobias, el tratarlas proporciona la capacidad de desaprender, pues implica el enfrentar el pánico e incapacidad de reaccionar para poder superarlo y sobrevivir las situaciones que en algún momento inhabilitaron a la persona que lo padeció.

Por lo tanto, el miedo es un comportamiento que te permite estar alerta en tu día a día, te permite analizar situaciones de forma que reconozcas qué opciones tienes y cómo vas a enfrentar esos riesgos; así como también cuáles riesgos no merecen la pena enfrentarlos porque no traerán ningún beneficio.

El miedo es tu capacidad de supervivencia, porque es a través de él que logras estar preparado cuando tu integridad se ve amenazada, tal vez no es una reacción en tu cuerpo que te agrade, pero el beneficio de sentir miedo es que permite darte cuenta de lo que eres capaz de superar.

Categorías: Psicología

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