Jimena es una arquitecta especializada en decoración de interiores. Ha estado en ese negocio por casi veinticinco años, el tiempo suficiente para ver el mundo del marketing ponerse de cabeza. Quince años atrás, Jimena sacaba un anuncio en la sección amarilla y un aviso de tres líneas en el periódico local todas las semanas. Finalmente canceló eso hace cuatro años cuando estaba recibiendo solo dos llamadas al mes y no salía trabajo real. Ahora, Jimena le paga a Google, a Facebook, a su gurú de SEO, al Community Manager y a otras plataformas de terceros miles de pesos cada mes para que los clientes la encuentren.

Jimena cada vez aprende mas acerca de los backlinks, queries, retargeting y demás artilugios del SEO y del mal llamado marketing digital, mientras que al unísono también administra el día a día de la oficina da seguimiento a los diseñadores, a los obreros, lleva la administración, hace las cotizaciones y da vida al oficio de su empresa. Ella ahora obtiene muchos leads o más clientes potenciales, pero no se da cuenta que también lo hacen otros cientos o miles de decoradores de interiores menos capaces que ella y que en conjunto están jugando el juego de ‘ser encontrado’ o el de las escondidillas inversas, lo que termina haciéndola competir en precio y no en valor, como el verdadero marketing lo indica. Ya que una vez que el posible cliente llega al sitio web de Jimena, en realidad no hay nada que la distinga de su competencia. Debido a que toda su energía y recursos se gastan en ser encontrados, no tiene nada más que cuente una historia contagiosa y conmovedora de cómo se mantiene aparte de los demás.

Pero esto, no solo es un problema exclusivo con el que se enfrenta Jimena, esto sucede cada vez y mas frecuentemente en muchas empresas de todos los tamaños, que no conocen lo que el verdadero marketing significa, ya que solo saben del mal llamado marketing digital, que generar leads pero ser solamente encontrado es inútil, si no podemos hacer que las personas sientan que ni siquiera vale la pena considerar a la competencia. Para eso ha existido siempre el marketing verdadero, así simple sin apellidos solo el MARKETING, pon tu energía allí. El objetivo final es el que marca la estrategia y define si estamos on-line u off-line o en ambas dimensiones.

Si intentas que te encuentren y solo buscas oportunidades para interrumpir a todos, en cualquier lugar, no estas pensando en tu cliente, no estas buscando una relación de largo plazo y solo piensas en ti en tu producto o servicio y  en las ventas en el corto plazo.

¿Qué te tomaría ser la marca que las personas eligen intencionalmente sin preocuparse del precio?

¿Cómo puedes convertirte en el que la gente correcta busca?

Al ser anhelado y codiciado por ese alguien, allí mismo, triunfa el verdadero marketing y no solo con acciones digitales con las que cualquier otra persona solo tropieza.


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